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La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) advirtió este lunes de que «la inestabilidad geopolítica internacional puede perjudicar a los pacientes» y pidió por ello a las autoridades en España y la Unión Europea que tomen decisiones «con celeridad» en el sistema sanitario para que la crisis no repercuta en los más vulnerables.
Así se ha puesto de manifiesto durante una nueva edición de los Desayunos POP celebrado en la agencia de noticias Servimedia bajo el título ‘Geopolítica y salud: ¿cómo influyen los cambios globales en los derechos y el acceso de los pacientes?’.
En el acto han participado la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Carina Escobar; la doctora en Ciencias Políticas, experta en Unión Europea y Geopolítica e integrante del Comité de expertos independientes de la Comisión Europea, Susana del Río; el responsable de Sanidad en Europa de LLYC, Carlos Parry; y la directora del Departamento Internacional de Farmaindustria, Iciar Sanz.
Desde la POP, Escobar ha subrayado que en este momento de “incertidumbre”, “todo lo que pasa en geopolítica internacional condiciona la salud” y que es “importante” que los pacientes sean “conscientes” de ello. Así se puede gestionar de forma adecuada, especialmente para que no se vean afectados los más vulnerables, como los pacientes crónicos o las personas mayores.
Por su parte, Sanz ha denunciado que “la industria farmacéutica es un pilar estratégico para el sector industrial de la UE”, pero que lleva “perdiendo competitividad 25 años en Europa” por factores “internos”, además de por los competidores chinos y las políticas de Donald Trump.
Esa lentitud también se observa en España. “Desde Farmaindustria lo que estamos pidiendo a los Estados miembros y, por supuesto, en España, al Ministerio de Sanidad y a otros concernidos, pero también a La Moncloa, que actúen con celeridad, con sentido de urgencia y admitan esa tendencia. De lo contrario, España y Europa dejarán de ser destino prioritario para las financiaciones en I+D+i y también de biofabricación”, ha expresado Sanz.
De hecho, ha recordado que en España hay 111 compañías farmacéuticas dedicadas a la fabricación pero “solamente 12 de biofabricación”, algo que no sólo es “el futuro”, “es el presente”. “Tenemos que actuar y reaccionar”, como se pidió en una reunión de la industria con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, el pasado abril, porque “estarían en juego 160.000 millones de euros hasta 2029″.
Para Del Río, las políticas europeas deben tener una mayor coordinación y más prepuesto para el ámbito de la innovación y la salud, en línea con las actuaciones que se dieron a nivel europeo con la pandemia de la covid. Por ello, se ha referido a las posibilidades que abre el Régimen 28 de la Unión Europea, un espacio ‘virtual’ que supone un nuevo país para que los distintos Estados puedan tener un mismo marco regulatorio en temas burocráticos. Ese nuevo foro puede suponer un impulso “importante” para la estrategia farmacéutica ante los “caprichosos” aranceles que dicta Donald Trump y que revierten en la industria farmacéutica, en la innovación y en los pacientes.
“Europa tiene que abordar todos estos temas a nivel continental para contrapeso en todos los sectores”, expuso. También en el de la salud, que es un “tema transversal” en las políticas. “No sé si Europa está preparada para tener autonomía estratégica con garantías. No es una cosa que cambie de un día para otro”, ha lamentado la presidenta de la POP. “No tener un medicamento es perder años de vida”, por lo que ha instado a que la clase política sea “más efectiva, competente y piense en la ciudadanía”. “El mundo está cambiando. Este tren va muy rápido, va generando más incertidumbre”.
Por su parte, Parry ha indicado que las políticas europeas en innovación y competitividad van “en dirección totalmente contraria” a otras regiones. “No sé si hemos aprendido algo de la pandemia. Tengo mis dudas”. Este experto ha llamado no sólo a contener el gasto público, sino a “priorizar en qué gastamos” en una sociedad cada vez más envejecida, como la española. “El sistema sanitario no está preparado para atender a los mayores. No se les está cuidando como se merecen”.
“Tenemos un buen sistema, cuesta un dinero y hay que mantenerlo”, por lo que ha llamado a revisar las prioridades para cuidar el Estado del bienestar. “Para eso hay que dedicar más presupuesto. No veo que lo vaya a haber”, porque si no se cuida el sistema, hay “riesgo de desconfianza” a la clase política, lo que derivará “en una situación muy convulsa”.
Parry ha criticado que se lleve “años hablando” de renovar el sistema sanitario, pero que “nadie se atreve a tomar medidas reales porque puede tener costes electorales”. “Ya hay un impacto hoy, estamos dejando de atender a gente en condiciones y poniendo en riesgo a mayores o pacientes crónicos”, ha aseverado. “Es tiempo de tomar decisiones”.
Para Sanz, es necesario «actuar” y “poner límites” a Trump en sus políticas de aranceles y precios de medicamentos. “No se puede permitir que se pueda comprometer la salud de los europeos si no se actúa con celeridad e independencia”, ha concluido.
Según Del Río, “Europa tiene que conjugar permanentemente su Estado del bienestar, sus valores, su carta de derechos fundamentales, con esas respuestas y esas reacciones tangibles”. Mientras, Carina Escobar ha apelado a la unidad ciudadana para impulsar cambios ante un sistema sanitario “muy antiguo”.


